Voy a quererte con mis manos

La hondonada levanta
los capullos de flores,
que crecen sin olvido;
no sé si están del lado mío
o si adornan los cabellos tuyos.
En aquella prístina mañana,
de oscuro firmamento sin colores,
se perdió de mis ojos tu figura.
La busqué con la lámpara de Diógenes,
sin pavesa que alumbrara la mañana.
Vino el jardinero por las rosas amarillas,
por los geranios rojos de tus labios,
por los claveles azules de tus ojos
y un manojo de crisantemos sin abrojos,
que punzar pudieran,
un solo dedo de tus manos.
Vino también el orfebre,
con el collar de grises madreselvas
a colgar de tu cuello...
unas marinas perlas.
Y al final de la tarde,
entre brumas y arreboles
llegué a tu lecho,
lleno de emociones
a quererte dulcemente
con mis manos.
©
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Commenti (1)
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Arelys Agostini30 marzo 2015
Versos que transpiran dulzura, en una lírica de bellas metáforas. "Voy a quererte con mis manos", como si esas manos fueran un amante que desea demostrarle a la amada, cuan delicadas pueden ser... Las que buscan con la lámpara de Diógenes, lo que esta cerca pero que los ojos no ven... apreciadisimo!